viernes, 8 de julio de 2016

Ey, no soy española.

Eso parece ser cada vez que el PP y los peperos van de "yo soy español, español, español...", debe ser que los que votamos a otros partidos como Unidos Podemos no son españoles. Debo ser venezolana o cubana. Según ciudadanos y el PP, sí. Ala, todos los de izquierdas venezolanos y cubanos. 
¿No puedo ser y sentirme española por ser de izquierdas, atea y republicana? Vaya, que pena. Pero bueno, cierto es que en los días de resaca post-elecciones siento un poco de vergüenza de este mi país, aunque más que del país en sí, de la gente que habita en él. 
Y cuidado, no es porque hayan votado a un partido diferente al mio, es porque han votado al PP. A ese partido que ha tocado aspectos de lo más imprescindibles en la vida normal de un ser humano como es la educación y la sanidad; entre muchas otras medidas retrogradas y de décadas antiguas. 


Esto lo escribí la misma noche de las elecciones, ya conocidos los resultados finales.
Podría decir tantas cosas (decenas de hojas) y ninguna demostraría la pena que siento. 
Siento pena por ver lo que los españoles quieren hacer con este país (no olvidemos que los partidos toman decisiones porque  una población les ha votado, por lo que somos coautores de esas decisiones).
Pudiendo enumerar mil y una razones por las que no votar al PP, o unos cuantos grupos de personas que no deberían votar a ese partido por las medidas (que les afectan) que ha tomado durante estos 4 tristes años, pero nada de ello cambiaría ya las cosas. La gente se empeña en seguir ciega y sorda.

Y no, no me apena porque Unidos Podemos, a quienes yo he votado, hayan conseguido los mismo resultados que en las pasadas elecciones, aunque escuece (no vamos a mentir, no son buenos resultados). Sino porque los españoles sigan votando, subiendo puestos, al partido más corrupto y ladrón de España, que se rie de nosotros y nosotras como y cuando le da la real gana.

Ahora más que nunca, no hay que rendirse. 
La lucha sigue. Y hay mucha gente que necesita de esa lucha.

lunes, 4 de enero de 2016

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

Y otro año más que comienza. 
Otro año más que este pequeño rinconcito me acompaña allá donde vaya, que me da paz y tranquilidad. Esa paz que este año 2015, ya pasado, no ha habido. 

Mi balance del 2015, a pesar de las múltiples cosas malas que han ocurrido, es positivo. 
Ha sido un año en el que no se ha ido nadie de mi vida, sea por desconexión o por fallecimiento. Y sin duda, esto lo agradezco día a día. Cada año que pasa y no se lleva a nadie, para mi se convierte en un gran año. Y claro, es que estaba tan acostumbrada a que ocurriera lo contrario... Gracias abuela por esa salud de hierro y por esas ganas de seguir viviendo a tus 87 años.
Hemos pasado ya el ecuador de los estudios, y es que echo la vista atrás y aun recuerdo mis entradas sobre bachiller, la selectividad, las dudas de si Huesca o Zaragoza, y me invade una nostalgia... Doy gracias a mi esfuerzo y a mis ganas de seguir y no rendirme. Gracias a ello, estoy en 3º de la carrera para la profesión que es mi sueño y mi pasión.

Y sin duda, este año ha estado marcado por esa profesión, por la educación. Dos momentos que jamás olvidaré. Doy gracias a los niños y niñas por hacer del 2015, uno de los mejores años de mi adolescencia/juventud.
¿Y cuáles son esos dos momentos especiales? Las prácticas de Febrero, 2º MenEI, en las que sin duda reafirme mi intención de dedicarme a la educación de los más pequeños y pequeñas; y las prácticas de Noviembre y Diciembre, 3º MenEI, en las que pude comprobar el cambio tan grande que se da de un año a otro, y con los mismos niños y niñas. 
Quizás mi cuerpo no esté preparado para ser maestra, debido a que en Febrero durante el periodo de prácticas pille la gripe; y durante el periodo de Nov y Dic pille problemas gastrointestinales; pero mi cabeza tiene muy clara cual es su pasión, y los niños y niñas me han ayudado sin duda a luchar por conseguirla.

Doy gracias a los 73 renacuajos y renacuajas de 4 años que han hecho mi año más feliz y que me han llenado de abrazos, de sonrisas, de piropos, de APRENDIZAJE. Creo que he aprendido yo más de ellos y ellas, que al revés. Me han ayudado a encontrarme, y sin duda, a querer y quererme sin importar factores externos ni excusas. 
Y aunque odio muchísimo creer que tenemos que preparar o formar a ciudadanos del futuro en vez de centrarnos que son niños y niñas del presente, y que la infancia es la mejor etapa y se pasa muy deprisa, he de admitir que si seguimos así, el futuro será espectacular. Espectacular en cuanto a buenos valores, pero eso sí, tenemos que seguir trabajando porque aun hay niños y niñas a los que se les está inculcando estereotipos sexistas. Y sí, me refiero a ese "las niñas no saben jugar al fútbol" o "no quiero hacer este puzzle porque es de niñas" que he vivido en prácticas y han salido de bocas de algunos niños. Las respuestas de las maestras y/o mías eran claras "¿cómo sabes que no saben jugar si no se les deja? chicas, ¿sabéis correr, sabéis patear un balón? Pues entonces, podéis jugar al fútbol" o "entonces tendrás que estar sin hacer nada, D lo ha hecho antes, A y J están haciendo otro puzzle, da igual el color, el rosa no es de niñas, I".

Y gracias a estos periodos, se que de formarme tras esto, sería en educación especial.
He podido trabajar con niños y niñas con dificultades (colegio ordinario, bilingüe) y sin duda, la satisfacción que se siente cuando consigues un avance por mínimo que sea, es enorme. 

Gracias 2015, ojalá el 2016 sea tan bueno como tú, si cabe. 
¡Bienvenido 2016!

lunes, 23 de noviembre de 2015

Hace más de un año...

Sí, te puedes enamorar de una ciudad. 
Todo comenzó con una propuesta tonta para ir a un festival de música: El Santander Music (2014). 
¿Qué podríamos haber ido a cualquier otro? Sí, pero a mi me llamaba la atención conocer el Norte y poder bañarme en el Cantábrico. El Mediterráneo lo tenía muy visto, por muy bonito que sea. 

El autobús efectuaba varias paradas por el País Vasco y algunas localidades de Cantabria. Pues yo creo que ya me estaba enamorando del Norte. El pasar por esos acantilados y ver el Cantábrico tan inmenso. El disfrutar de esas magnificas vistas desde un autobús en marcha creo que fue lo mejor del viaje. Ese verde característico del Norte (o climas lluviosos), esas playas escondidas entre las montañas, esas casas perdidas y aisladas en el monte... TODO ello. 

Cuando pise suelo norteño, santanderino para ser mas exactos, volví a enamorarme y sí, es que creo en el amor a primera vista y esta ciudad lo consiguió. El lugar era encantador, la gente era encantadora, poco más podíamos pedir para estos tres días que estaban por venir.
(Plaza del Ayuntamiento desde nuestro hostal)
Nos duchamos y nos preparamos para irnos a nuestra primera noche de festival. Fuimos en bus, no así a la vuelta a las 2, que al ser Jueves, no había buho bus, y volvimos andando. Una caminata de unos 45min. que disfrutamos a pesar de todo porque Santander es bella de día y de noche. 
El festival se celebrara cerca de la Playa del Camello y del Palacio de la Magdalena. Un lugar idílico.
Festivales indies hay en España unos cuantos durante todo el año, pero la verdad, yo no quería agobios de gente, quería conocer sitios nuevos... Nos encontramos con gente de todas las ciudades posibles, sorprendida por haber andaluces que vinieron de propio a este maravilloso festival.
(León Benavente)
(El gran Iván Ferreiro)
(Izal)
El segundo día, nos despertamos pronto a pesar de haber trasnochado, y fuimos a visitar un poco la ciudad, los alrededores de donde estábamos (centro), y de paso, a comprarnos algo para desayunar los dos próximos días y para comer. ¡MENUDOS BOCADILLOS! 
Yo, por si no había quedado claro, volví a enamorarme. Que preciosidad de ciudad. Cualquier rincón llamaba mi atención.
(La habitación roja)
Tras la misma rutina que el día anterior, ducha y preparación, fuimos de nuevo al festival. Era la noche por la que acudió mi amiga, no así yo. Disfrutamos como enanas con varios grupos, a pesar de la lluvia, y disfrutamos conociendo alguna gente, pero no mucha.
(Nos llovió mientras actuaba "La habitación roja")
No mucha, porque yo cuando voy a un sitio, si ya es acompañada, voy para verlo, para disfrutar. Así que yo a mi bola, disfrute de una magnifica noche del Viernes.
(LOL: Love of Lesbian)
Llegó el momento, uno de los más esperados por todos los asistentes y bueno... mi amiga se volvió loca. He de decir a favor del grupo, que aunque nunca me han llegado a gustar del todo, hicieron un espectaculón que me quede alucinada. Estaba todo perfectamente preparado. 
(Archie Bronson Outfit)
Y no sólo había grupos españoles y conocidos, había otros menos conocidos y de otros países de procedencia, que sin embargo, a mi me encantaron, uno de ellos fue Archie Bronson Outfit. La verdad que estuvimos un rato de pie disfrutándolos, algunas canciones eran bailables, y otro rato en el césped, y nos deleitaban con su música. Les agradezco su presencia en el festival.
Esta noche sí, volvimos en buho bus. Anécdota es que la mayoría de asistentes que no estaban en la campa sino en hoteles u hostales, me preguntaban a mi que donde se cogía el bus, cada cuanto pasaba, donde paraba, cuantas paradas eran necesarias hasta tal sitio... Y yo como buena turista que me había informado de todo, lo sabía. Pero vamos, que informarse no les habría venido mal, porque yo de Santander hasta hacia una semana, sabía lo mismo que ellos/as o menos. 
(Playa de los peligros)
El Sábado, nos fuimos a la playa un par de horas por la mañana. Queríamos tomar el sol, descansar y ver si era cierto que el Cantábrico es tan frío. 
(Playa de los peligros)
¡¡Y SIIIII!!
Aunque nos atrevimos y nos dimos un chapuzón. Como irnos de Santander sin haber sido valientes y habernos dado un baño en el Cantábrico. ¡Precioso, también! TODO precioso.
(Gaviotas alejadas unos km de la playa)
Por la tarde fuimos a comprarnos algo para merendar y bueno... nos acompañaron unas gaviotas. Y una familia de abuelos de Aragón. ¡¡EHHHHHHHH!! Que alegría.
Nos estuvieron contando porque estaban en Santander viviendo, que tal su vida en Aragón y en Santander y nos preguntaron a nosotras. ¡¡AYYYY!! Que bonitos eran ambos, unos minutos demasiados agradables con ellos y sólo por preguntarles donde estaba tal calle. Casualidades.
(Sidonie)
La noche del Sábado, última de festival, era MI noche. 
Sidonie estuvieron bastante bien, muy locos. Pero llego el grupo Glass Animals, y mira... ¡¡IRA!! 
(Larga y amarga espera)
Tenían que salir a la 1, y salieron a las 2, o algo así. No recuerdo bien, sólo se que se retrasaron casi 1h, y al comenzar tuvieron problemas y otro tanto de retraso. Y el momento más esperado por mi y la multitud, se hacía esperar demasiado. 
Fue una amarga y dura espera, porque entre el fresquito de Santander a pesar de ser Agosto, el estar de pie durante tantísimas horas, el cansancio de dormir poco, de patear la ciudad, etc., hizo que a mi me diese un bajón y tiritase de frío, estuviera congelada, me marease. 
(LLEGARON, Vetusta Morla)
Pensamos en irnos y acudir a urgencias pero me negué en ese momento. Vine para ver al siguiente grupo, no iba a irme ahora. Me agache, me tranquilice, y en cuanto escuche que gritaban el nombre del grupo, me levante y estaba a punto de empezar.
(Vetusta Morla, Pucho)
Durante 1h30min me olvide de los dolores, también porque se me pasaron un poco, y disfrute como una enana. ¡LO MERECÍA! Yo y todo aquel que había venido para escucharles a ellos. 
(Vetusta Morla)
Se acabo y la mayoría de los asistentes o se fueron fuera o al césped. Nosotras, para finalizar el festival, nos sentamos en el césped y disfrutamos de los siguientes grupos hasta las 4 que decidimos irnos porque al día siguiente nos esperaba un duro día.
(Plaza del Ayuntamiento)
A las 12 teníamos que salir del hostal, y lo hicimos. Quien sabe trasnochar ha de saber madrugar. Nos sentamos en la plaza del Ayuntamiento porque no sabíamos donde ir a comer, teníamos el bus de vuelta a las 16:30. Al lado se nos sentó una abuela, no recuerdo de donde, que vivía en Santander y estuvimos hablando de política. ¡OMG! Tema complicado. 
Esa abuela era socialista aunque enfadada, y yo pues claro, a veces me callaba. No nos dijo que era socialista como tal, pero con lo que hablaba y los partidos a los que criticaba, se sabe. Al PP lo puso "fino filipino", claro, lo estaba "sufriendo" porque Santander es una ciudad muy pepera. 
Una buena charla, también nos hablo de su familia y tal. No se que tienen algunos abuelos que me encantan hablar con ellos, te enriquecen tanto.

Posteriormente, fuimos buscando lugares que comer, y nada. Recorrimos gran parte del centro con maleta y mochilas a cuestas. Finalmente, nos paramos frente al mar y el club náutico, y nos comimos el bocadillo que supuestamente iba a ser para merendar o cenar.
Disfrutamos del Cantábrico los últimos minutos, de Santander, de su belleza, del clima, de su gente...
(Puerto Chico)
Y ya, nos dirigimos a las 15h a la estación. Hay que ser previsoras, aunque nos tocase esperar 1h.
Tras más de 6h de viaje, volvíamos a estar en nuestra Zaragoza natal. 
Cansadas pero encantadas de esta experiencia.
Santander hizo que ya no sólo me guste el Sur de España, que ahora este enamorada tanto del Sur como del Norte, me parecen bonitos por igual aunque sean completamente diferentes. 

Santander, VOLVERÉ.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Vivir con respeto a la naturaleza.

Allá por Abril, si mi cabeza no me falla, que viene a ser costumbre que vaya haciéndolo, visitamos el pueblo Sieso de Jaca, situado en Huesca. 
Nos llevó, o mejor, fuimos gracias a un maravilloso profesor de la facultad que nos impartía "ciencias experimentales en educación infantil", el cual conocía ya el pueblo y a los habitantes porque había ido otros años y porque (y como ya transmitía sin necesidad de decir una palabra) había vivido durante una breve temporada como (y suponemos que con) los habitantes de Sieso. 
Quede prendada de semejante lugar, era tan sumamente bonito. 
De por sí, siempre me ha gustado la naturaleza, pero la excursión y dinámicas que realizamos, el ver un pueblo que se autoabastecía por sí sólo y el trato de algunos de los habitantes hicieron que no quisiera irme. Pero siempre hay que volver.
Antes de llegar al pueblo, y por el camino (largo) realizamos algunas dinámicas que nos enseñaron, para que en un futuro las pudiéramos utilizar con los y las peques, a la vez que algunos de los habitantes del pueblo (que por aquel entonces no sabíamos que lo eran) también nos realizaban dinámicas para que conociéramos un poco de los alrededores y del pueblo que íbamos a conocer en breves. 
Al llegar al pueblo, comimos lo que nos habían preparado (5€). A continuación y después de lavar los platos, cada cual lo que había utilizado, tomamos café y pudimos recorrer un poco el pueblo con total libertad.
Sieso cuenta con unos 15 habitantes (unos más arriba, quizás) y unas 6 o 7 casas. Pero cuidado, no son casas típicas como en las que podemos vivir cualquiera de nosotros/as; tuvimos oportunidad de visitar dos de ellas (mi grupo de "amigas" y yo). Y más que casas se les podría denominar habitaciones. Una de ellas contaba con 3 literas, un total de 6 camas, y eso era todo. Y la otra, que estaba encima de una de las "habitaciones" de otra habitante (la guía), era la habitación de un familiar de una de mis "amigas", y contaba con un sofá cama, una mesilla, un escritorio y una estantería, nada más. La cocina era común, y tenían un lugar para las asambleas donde tomaban todas las decisiones comunes, que era otra habitación espaciosa donde pudimos estar con tres de los habitantes, bueno, cuatro (el bebé que estaba siendo amamantado por una de ellas), y que nos explicaran las dudas y curiosidades que teníamos. 
Después, salimos a merendar (bizcocho), y a continuación y en mitad de la naturaleza, formamos un círculo y hablábamos sobre como había sido nuestro día, lo que más y lo que menos nos había gustado, etc. 
Mi frase fue tal cual "ojalá yo supiera y tuviera el valor de vivir como lo hacéis vosotros/as". 
Y es que era mi sensación. Es una vida que envidio, porque no llega a ser tan hippie como los verdaderos hippies (hago dicha aclaración porque mucha gente confunde los hippies con los perrofalutas, y una cosa es llevar rastas y otra muy diferente, la filosofía de vida de los hippies) ni a ser tan capitalizada como la de la mayoría de la población. 
Pero dejarlo todo, irme a un lugar perdido donde el pueblo más cercano está a bastantes km y no hay tiendas, por muy bonito que sea, se me haría difícil casi imposible. También, porque no tienen baños, o bueno, tienen uno pero es como los de la antigua usanza, el cual probamos durante nuestra estancia, y la verdad, es que no es algo que me motive el no tener privacidad. 
El camino de vuelta al bus, que nos esperaba en la "carretera", a unos kilómetros, era otro al de por la mañana; ya que el de por la mañana nos supuso unas 3h entre dinámicas y sitios que visitamos como el "lago" de la 1ª foto, y el de por la tarde, era más corto y fuimos sin pararnos en hacer nada. 
Las vistas eran preciosas. Yo me iba con nostalgia, con ganas de volver. 
Pero sobretodo, en el camino de vuelta y la excursión en sí, disfrute de la naturaleza.
Unas dos horas después, volvíamos a estar en la horrible aglomeración y contaminación.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Profesor, ¿de qué?

El otro día, y con "otro día" me estoy refiriendo hace más de un mes, recordé un episodio no grato relacionado con la educación. Mi educación. 
Y por supuesto, del cual me gustaría hacer una reflexión.

Un profesor de Griego y Latín que por motivos de salud pide la baja.
Una sustitución en forma de mujer joven (menos de 30 años), que llamaba la atención a lOs de la clase.
Un día cualquiera, de hace unos cuantos, bastantes años, después de la evaluación, que por supuesto y a pesar de estar de baja, realizaba el profesor tutor de las asignaturas; recibí esta frase tan linda y esperanzadora que debe decir cualquier profesor a su alumno (notese la ironía, por favor): "no entiendo como Perico tiene la misma nota que tú en el blog, si el se lo ha currado más, me gusta más y tiene mejores notas que tú". 

Pues señora x, porque ni recuerdo su nombre, he de decirle (como ya le dije aquel día), que si tuve la misma nota que tu alumno predilecto, a pesar de haber estado con nosotros y nosotras sólo un mes, quizás es porque el profesor así lo considero, vio que me lo curre tanto o más que tal alumno; y porque el susodicho alumno tenga mejores notas que yo en el resto de asignaturas, GENERALMENTE, no quiere decir que tenga que ser así siempre. Así que, mejor callese, porque es un trabajo que hemos realizado en casa y usted no sabe lo que se lo ha currado cada cual. 
Y le conteste, señora, porque no pienso permitir que nadie me calumnie, sea profesor o sea el santísimo papa. Pero a diferencia de usted, yo lo hice con el mayor respeto del mundo y sin despreciar el trabajo suyo, que dejó mucho que desear en ese momento. 

Mostrar favoritismo hacia un alumno y odio hacia otro, porque sí, a parte de esa frase, hubieron otros muchos comentarios como que era vaga, que no me esforzaba, que mire usted que examen más malo (*), ya de por sí es malo y da un poco de asco, pero decir frases que desmerecen el trabajo de un alumno haciendo que pueda sentirse inferior y sienta que no vale para nada haciendo así que pueda dejar de seguir sus sueños, da repugnancia y muestra que de tu profesión sólo te interesa el dinero que recibes. 

Por lo que, y a raíz de esa situación y muchas otras, he de decir que SÍ, existe esa famosa manía que los profesores "cogen" a los alumnos. Y cuidado, los alumnos también cogemos manías a algunos profesores, lo reconozco. 
A parte de esa situación tan desagradable, mi adorabilísimo profesor de Mates de 1 y 3 ESO, me tenía una tirria ni medio normal. Demostrado en los resultados de dicha asignatura durante sus cursos, o en 2 y 4, llegando incluso a los 8. Cabe destacar que ese hombre creía que en vez de estar con alumnos de 3º, se encontraba en clases con sus alumnos de Bachiller y nos exigía cosas ni medio normales, dicho por el mismo un día en clase. Haciendo por supuesto, que eligiese el Bachiller de letras, por la manía que pille a las matemáticas.
Y el otro profesor, fue mi amadísimo profesor de Historia de 1 y 2 de Bachiller, que siendo ésta mi asignatura favorita, hizo que me dejase de gustar y llegase a cogerle un poco de tirria. Personalmente, era un hombre listo y muy afín ideológicamente a mi, pero era demasiado extremista y ese era su fallo. A la vez que, no dejaba de suspenderme y decirme que no me esforzaba y estudiaba lo suficiente. En Selectividad saque una buena nota comparada con sus suspensos, estudiando lo mismo o menos que cuando daba su asignatura. 

Y sí, me cogieron manía, no es una invención de una niña porque le suspenden, ya que he suspendido muchas otras asignaturas y de todos los cientos de profesores que he tenido en mi vida, sólo he nombrado tres, porque considero que sólo tres me han tenido manía. Otra cosa es llevarse bien o mal, que por supuesto, me he llevado mal con otros profesores por su manera de impartir clases, de adoctrinarnos, etc. 

Quería dar esta opinión, mi experiencia, para demostrar la importancia que tienen las actitudes y comentarios de los profesores con/hacia los alumnos. Hay que tener cuidado con lo que se dice y como se dice porque puede hacer que alguien se sienta inferior, deje de gustarle algo, se rinda, abandone lo que más quería, no luche por conseguir sus sueños porque se le hace creer que no vale para nada, etc. 

Lo que más rabia me da, es que las definiciones de profesor, maestro o docente, en la RAE, sólo nombre que son aquellas personas que enseñan una ciencia o que tienen título para ello; sin nombrar nada de la importancia que se tiene, sobre todo en etapas anteriores a la Universitaria (aunque también), la relación hacia/con los alumnos y alumnas. De hecho, es muy triste pero bastante certero, que se diga que es aquel que tiene título para ello, tan sólo. 

Y es esa concepción "aquel que tiene un título" la que define a profesores como los nombrados.
Y es que para mi un profesor es algo más que tener un título, es una actitud, es una pasión hacia tu profesión, es tener disposición hacia/para tus alumnos y alumnas.


(*) Hicimos dos exámenes con ella, uno por cada asignatura, y no saque más de un 6. Anteriormente y posteriormente, con el profesor, sacaba de 8 para arriba, salvo excepciones, como siempre.

jueves, 15 de octubre de 2015

Desaparición y abandono...

No me fui a otro país a estudiar/vivir, ni me aleje de las tecnologías y las redes sociales, ni he estado inmersa en los estudios...

La verdad es que ninguna de todas esas cosas han pasado durante estos últimos meses que he estado tan desconectada del blog. No hay excusas, pero tampoco explicaciones de más. 

Hay veces que te pones a escribir y una vez terminado, no te convence y lo borras. No te convence porque te has obligado a escribirlo por no dejar "abandonado" un lugar que tiene un pequeño hueco en ti. Y por eso mismo, porque lo considero como un lugar al que "escaparme" de vez en cuando y tiene un hueco en mi, precisamente ambas cosas porque es mio (de las pocas cosas que son propiedad mía, objetos, NUNCA personas), no considero que lo abandone por no escribir en el durante unos meses; y tampoco voy a escribir por obligación, porque nunca lo he hecho y no será ahora la época.

No han pasado grandes cosas, lo mismo, quizás, que siempre. Gente que te decepciona, gente que te sorprende, muchos apuntes, niños adorables y niños que no lo son tanto, lugares preciosos y otros que no lo son tanto... Una boda, pero no un funeral. 

Hasta pronto, blog.



PD: Ojalá me hubiera ido a otro país aunque fuese de viaje, pero no ha habido esa suerte.
No me he alejado de las redes sociales, aunque si del portátil, porque estoy "enganchada" a instagram, principalmente.
Y aun no me ha dado tiempo a estar inmersa en los estudios, que ¡¡cuidado!!, quizás debería estarlo ya y aprovechar los Pilares para adelantar trabajos individuales, grupales, apuntes, etc.; pero entre la salud por el cambio de temperaturas, el agobio por la cantidad de trabajos y en breves comienzan las prácticas y aun habrá menos tiempo para lo anterior (aunque son el mejor periodo de la carrera, sin duda), el ánimo para hacer algo es imposible de encontrar.